Los programas de tratamiento están dirigidos a personas con problemas relacionados con el consumo de alcohol y que tengan motivación para el cambio, que estén dispuestos a comprometerse con un tratamiento y que acudan voluntariamente.
Es requisito indispensable que el problema principal sea el consumo de alcohol, aunque se da tratamiento a alcohólicos que además tengan problemas por consumo de otras sustancias. En el CAAF también da tratamiento familiares de alcohólicos aunque este no acuda a tratamiento.